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El consumo de bebidas azucaradas se asocia significativamente con la acumulación de grasa en el hígado, según una tesis doctoral leída en la UPNA

Lide Arenaza Etxeberria ha investigado cómo influyen los hábitos dietéticos y estilos de vida en la salud de los niños


FotoUPNA/Lide Arenaza Etxeberria.

30 | 03 | 2021

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Lide Arenaza Etxeberria, doctora en Ciencias de la Salud por la Universidad Pública de Navarra (UPNA), ha investigado en su tesis doctoral la influencia que los hábitos dietéticos pueden tener en la salud cardiovascular y en la esteatosis hepática (acumulación de grasa en el hígado) en los niños. Uno de los resultados más relevantes, según explica, fue que “el consumo de bebidas azucaradas (refrescos, zumos industriales, etc.) se asociaba significativamente con la acumulación de grasa en el hígado, independientemente de variables como el sexo, la edad, la ingesta energética, el porcentaje de grasa corporal o la grasa abdominal”.

España es uno de los países europeos con mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil. En población pediátrica el aumento de esa prevalencia preocupa por el mayor riesgo de morbilidad y mortalidad que conlleva. Entre las patologías asociadas a la obesidad se encuentran las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo II y el hígado graso no-alcohólico; esta última se caracteriza por un exceso de depósito de grasa en el hígado en pacientes sin consumo de alcohol, cuya progresión puede llegar incluso a fibrosis hepática o carcinoma hepatocelular.  

Durante su investigación, Lide Arenaza también llevó a cabo junto a los demás miembros del grupo de investigación un programa de intervención familiar multidisciplinar de promoción de estilos de vida saludables, de 22 semanas de duración. Este programa que incluía educación nutricional para los niños como para sus familias fue eficaz en reducir la ingesta de energía, carbohidratos, grasas y azúcares totales y añadidos, así como en aumentar el consumo de frutas y lácteos, la calidad del desayuno y la adherencia a la dieta mediterránea en niños de 8 a 12 años con sobrepeso u obesidad”. En ese contexto, hace hincapié en que “los niños redujeron el consumo de bebidas azucaradas en un 43% después del programa, asociándose esa reducción del consumo de bebidas azucaradas con la reducción del porcentaje de grasa hepática”.

Su tesis doctoral, “The influence of dietary habits on hepatic steatosis and cardiovascular health in children” (Influencia de los hábitos dietéticos en la esteatosis hepática y la salud cardiovascular en niños), ha sido dirigida por la doctora Idoia Labayen Goñi, profesora titular de Fisiología en el Departamento de Ciencias de la Salud de la UPNA, y ha obtenido la calificación de sobresaliente cum laude.

La tesis, realizada en inglés y defendida en euskera e inglés, incluye cinco trabajos publicados en revistas de impacto, fruto de otros tantos proyectos de investigación. Algunos de los objetivos que se planteó a la hora de realizar su investigación fueron analizar la calidad del desayuno y su densidad energética con factores de riesgo cardiovascular en niños de edad escolar; examinar la adherencia al patrón dietético mediterráneo en adolescentes europeos con sobrepeso/obesidad con perfil metabólico sano y no sano; y examinar la asociación de esa misma adherencia y la capacidad cardiorrespiratoria con la adiposidad total y abdominal en niños de edad preescolar.

Algunos de los resultados obtenidos

Del conjunto de estudios realizados, las principales conclusiones fueron las siguientes: una alta adherencia al patrón dietético mediterráneo “podría prevenir la adiposidad abdominal y la futura enfermedad cardiovascular, mientras que una mayor capacidad cardiorrespiratoria podría demostrar beneficios no solo en la acumulación de grasa abdominal sino también en la grasa corporal total en niños de edad preescolar”. Asimismo, una alta adherencia al patrón dietético mediterráneo y el consumo de pescado “parecen mostrar un papel protector frente al desarrollo de factores de riesgo cardiovascular en adolescentes con exceso de peso y, por tanto, se relacionan con la obesidad de perfil metabólicamente sana”.

Por otro lado, un desayuno de alta calidad y con baja densidad energética podría mostrar beneficios en los factores de riesgo cardiovascular en niños con sobrepeso/obesidad, mientras que evitar el consumo de bebidas azucaradas podría ayudar a prevenir la acumulación de grasa en el hígado en niños con exceso de peso.

En cuanto a la intervención familiar de estilos de vida saludables, que tuvo 22 semanas de duración y se centró sobre todo en educación nutricional, fue eficaz en la mejora de los hábitos dietéticos en población pediátrica con sobrepeso/obesidad. “La reducción del consumo de bebidas azucaradas mostró ser eficaz para reducir la acumulación de grasa hepática en los menores, apoyando los efectos nocivos de bebidas azucaradas en la esteatosis hepática”, apunta esta investigadora.