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Una tesis de la UPNA propone tres posibles áreas de intervención en casos de mujeres que sufren pérdidas perinatales espontáneas

La enfermera Sara Furtado Eraso ha realizado su investigación en la Universidad Pública de Navarra


FotoUPNA
/La autora de la tesis doctoral, Sara Furtado Eraso

29 | 12 | 2021

Texto

Sara Furtado Eraso, diplomada en Enfermería por la UPNA, ha investigado en su tesis doctoral las vivencias de las mujeres que sufren la pérdida espontánea del bebé que están gestando y la respuesta emocional que se desencadena como consecuencia de dicha pérdida. “Esta experiencia intensa—señala— se asemeja a la potencia de un ciclón tropical, por su efecto devastador y por la desolación que deja a su paso”. En ese sentido, explica también que la respuesta emocional no depende tanto del tiempo gestacional de la madre “sino de otros factores como experiencias de pérdidas previas, la edad de la madre en el momento de la pérdida, el tipo de fecundación, la gestación o el significado que tenía para ella ese embarazo”.

En su trabajo, Sara Furtado ha elaborado una teoría de rango medio que denominó “La pérdida perinatal, un ciclón devastador”, con la que ha intentado explicar el fenómeno de la pérdida perinatal en las mujeres que lo experimentan. Para ello ha empleado una analogía entre ese fenómeno y los ciclones tropicales, ya que “ambos son fenómenos que irrumpen con fuerza y de manera inesperada rompiendo el equilibrio existente; provocan, a su vez, nuevas pérdidas asociadas porque el contexto y el entorno se ven afectados como en una ‘onda expansiva’; y, finalmente, dejan un silencio a su paso, como si el no nombrar estos fenómenos y sus consecuencias evitaran el sufrimiento ante lo ocurrido y sus consecuencias”.

Su tesis doctoral ha sido dirigida por las profesoras Blanca Marín Fernández y Paula Escalada Hernández, del Departamento de Ciencias de la Salud de la UPNA, y ha obtenido la calificación de sobresaliente cum laude.

Sara Furtado se planteó como objetivos específicos el conocer qué supone la pérdida del bebé, qué elementos facilitaron o dificultaron la expresión emocional de las mujeres tras esa pérdida, de qué manera los entornos de estas mujeres se vieron afectados y qué estrategias podrían incorporarse para mejorar el cuidado de las mujeres que sufren una pérdida perinatal. “De la misma manera que los ciclones dejan desolación —indica—, la pérdida del bebé arrasó con la ilusión de las madres, sus planes de futuro e, incluso, una parte de sí mismas que estaba relacionada con la proyección que habían creado de su maternidad. Por eso, la pérdida no solo afectó a su presente sino también a la vida futura que ellas habían imaginado con él”.

Fases y áreas de intervención

Del análisis de datos y entrevistas realizadas durante su investigación, la autora de la tesis identificó siete fases y tres áreas de intervención que rodean a la mujer e influyen en sus vivencias de la pérdida perinatal. Las siete fases son la fase previa al impacto (antes de la pérdida perinatal), fase de impacto (momento del diagnóstico), fase de emergencia (atención hospitalaria), fase de alivio o luna de miel (regreso a casa), fase de desilusión o inventario (tras los primeros días en casa, momento en el que se hace palpable la realidad de la pérdida), fase de reconstrucción y recuperación (elaboración del duelo) y fase de secuelas (afecciones a nivel físico y/o psicológico que se pueden prolongar en el tiempo).

Ante el suceso de la pérdida y siguiendo la analogía con los ciclones, Sara Furtado establece tres áreas de intervención. La primera es el área de salvamento o zona caliente y está relacionada con la familia más cercana y es donde se encuentra el punto de impacto y donde la desestructuración del sistema es máxima. “La mujer que pierde al bebé representa el elemento central de la pérdida, pero su pareja, los hermanos, abuelos y entorno del bebé fallecido también resultan afectadas por el fenómeno”.

En segundo lugar, sitúa el área de socorro o zona templada, conocida también como zona segura. Está representada por los profesionales sanitarios. “Es la zona limítrofe al área de salvamento y debe ser un espacio seguro y de transición entre la zona afectada y la zona libre de riesgo. Se corresponde con el área de actuación de los profesionales sanitarios durante el diagnóstico y atención posterior a la mujer”.

En tercer lugar, establece el área base o zona fría, representada por la sociedad. “Conocida como área de apoyo, es la zona segura. Aquí se organizan los apoyos disponibles y hace referencia al comportamiento de la sociedad en relación a la pérdida perinatal, al silencio social antes estas circunstancias y a la falta de protocolos establecidos para apoyar a estas madres en duelo”.

Por último, la autora de la tesis considera que estos resultados “podrían ser utilizados como base teórica para los profesionales sanitarios a la hora de contemplar un cuidado individualizado de las mujeres en proceso de pérdida, así como una llamada de atención para la sociedad a la hora de visibilizar y proporcionar apoyo al duelo perinatal”.

Breve CV

Sara Furtado se diplomó en Enfermería en la UPNA (2006), realizó —en la Universidad Europea Miguel de Cervantes— los cursos de Experto Universitario en Urgencias Perinatales y Experto Universitario en Cuidado del Recién Nacido y Patológico para Enfermería, y ha cursado el doctorado en la Universidad Pública de Navarra. Su trayectoria profesional como enfermera se ha desarrollado en consultas de adulto/pediatría en atención primaria en Tafalla, en el servicio de hospitalización a domicilio (CHN) y en Salud Mental del Centro de Salud de la Milagrosa. Entre los años 2011 y 2013 trabajó como enfermera en el Servicio de Diagnóstico Especializado en el centro Dorevitch Pathology, Melbourne (Australia). De 2014 a 2019 trabajó en la unidad Segunda Maternal del Complejo Hospitalario de Navarra y desde 2019 trabaja en atención primaria del Centro de Salud del Casco Viejo de Pamplona.

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